Ahorrando en el hogar

Ahorrar en casa no tiene por qué representar ni muchísimo menos una gran inversión, pues aunque para ello necesitemos realizar algunos cambios, éstos no tienen por qué representar un gasto extra antes de que empiecen a dar sus frutos, si no que con simples gestos es más que suficiente.

En un nuevo capítulo de ahorro en el hogar, te enseñaremos una serie de pequeños trucos a la hora de planificar tu hogar que, sin duda alguna, representarán un tremendo ahorro de costes cotidianos para las cuentas de tu casa.

En primer lugar debes planificar la iluminación de tu hogar, pues realizar una buena programación de la misma, asignando los puntos de luz de manera correcta, te permitirá gestionar de manera más eficaz la luz natural que entra en tu casa.

Además, si pintas los interiores de tu casa de colores claros, ganarás en luminosidad, y por tanto, dependerás muchísimo menos de la luz artificial.

Este gasto corresponde al 20% del total de gastos de una casa, lo que sin duda te representará un ahorro si consigues no encender la luz tanto como la haces en la actualidad.

Otro punto importante a la hora de ahorrar en iluminación artificial es el consumo de las bombillas que tenemos la mayoría en casa. Y es que al no ser de bajo consumo, éstas gastan mucho más, por lo que te aconsejamos cambiarlas por las nuevas bombillas de consumido reducido, lo que te permitirá de media ahorrarte en la factura de la luz unos 200 €.

Y por último, un pequeño truco que no mucha gente conoce.

Tienes la posibilidad de instalar un medidor de consumo, gracias al cual conocerás al momento el consumo en euros que estás realizando de energía eléctrica, lo que te podría ayudar a ahorrar en torno a un 45 % de la factura según indican algunos expertos.

En el caso de que tu calefacción fuera a gas, el ahorro estaría en torno al 20 %, que aunque menor, continúa representando un ahorro importante al finalizar el mes.

El calor y el frío, tus peores enemigos

En distintos artículos de este blog te hemos enseñado cómo ahorrar con la factura de la luz, pero siempre centrándonos en temas de ahorro con la iluminación de tu casa pero, ¿y qué pasa con la calefacción? ¿es posible ahorrar también en ella?

Pues la respuesta es sí, y además de manera importante, pues el gasto en calefacción se sitúa en segundo lugar, justo por detrás, y siguiendo muy de cerca, al gasto en iluminación en un hogar medio.

Y como todo lo que pueda representar un hogar para ti es importante para nosotros, a continuación te presentamos unos pequeños trucos de ahorro que representarán a final de mes un notable descenso en la factura eléctrica.

Lo primero de todo es graduar la temperatura a la que ponemos la calefacción o aire acondicionado, pues si no es así, estaremos gastando mucho más de lo que debiéramos.

La temperatura óptima en la que situar nuestro aparato está en la franja de los 20-23ºC, pues los expertos no terminan de ponerse de acuerdo en esta cifra, aunque nosotros apostamos por una franja más reducida y que se sitúa en los 21-22ºC, para que así ni abuses en invierno del calor del calefactor, ni del fresco en época veraniega.

Controlar la temperatura de tu aire acondicionado puede representarte un ahorro cercano a los 100 a lo largo de un año, cifra que quizás pueda no ser muy alta, pero que sí que aporta su granito de arena a la hora de reducir la factura eléctrica.

Otro truco relacionado con la calefacción es controlar cuándo conectamos la misma, haciendo el uso del programador de encendido podemos también ahorrarnos una cantidad más o menos importante, haciendo por ejemplo que el calefactor se conecte unos 15 minutos antes de nuestra llegada o media hora después de habernos acostado.

Esto último te permitirá evitar tener encendido este aparato eléctrico de manera continuada, lo que sin duda alguna disparará el consumo eléctrico de tu hogar con creces.